Rutas a la medida en Ciudad de México, México y el mundo
Es lo primero que preguntamos, porque es lo único que no se estira. Todo lo demás —la ruta, las ciudades, el ritmo— se acomoda a eso. No al revés.
Cómo trabajamos
No hay catálogo que elegir ni fechas fijas a las que amoldarte. Se arma alrededor de tus días, no al revés.
Cuántos días tienes, con quién viajas, qué te dan ganas de ver y qué definitivamente no. Diez minutos por WhatsApp bastan.
Una ruta prudente y una más ambiciosa, con las ciudades, los días en cada una y qué incluye. Para que compares y elijas.
Quitas lo que no, agregas lo que sí. Se mueve hasta que la ruta es tuya de verdad, y ahí se cierra.
Aquí vivimos
Pero seis horas bien armadas valen más que tres días caminando sin rumbo. Si llegas por trabajo, por un partido o por un congreso, esas horas muertas las convertimos en lo que te vas a acordar.
Armado alrededor de tu agenda, no de la nuestra. Si tu junta se mueve, la ruta se mueve.
Mercados, fondas y barrios. No la lista que sale primero cuando buscas en inglés.
En Ciudad de México no mandamos un PDF. Vamos contigo.
Y el resto del mundo
Ese que no quieres resolver con un paquete de agencia, y que tampoco tienes tiempo de armar tú.
Lo que casi nadie hace
No a manejarte el coche. A caminar al lado tuyo contándote qué estás viendo: por qué esa fachada quedó torcida, qué pasó en esa plaza, dónde se come bien a dos calles de ahí. Cosas que no están en el cartel de la entrada.
Es la diferencia entre tener un itinerario y tener al lado a alguien que ya hizo ese recorrido. En Ciudad de México, y afuera también.
Los días que no vayamos contigo seguimos en WhatsApp — pero eso es el respaldo, no el producto.
De un cliente, textual
Y no nos ofendió: es exactamente el punto. Una ruta bien armada no llena las horas, las deja disponibles. Sabe dónde estás, qué tienes cerca y a qué hora cierra. Lo demás lo decides tú esa mañana.
Por eso preguntamos primero cuántos días tienes, y después qué te dan ganas de ver.
Rutas que hemos armado
Todas son para treinta días y ninguna se parece a la otra. Sirven para que veas cómo pensamos un viaje largo — la tuya va a ser distinta.
Ninguna de estas se vende tal cual. Son el punto de partida de una conversación.


Dónde hemos estado
Todas las fotos de esta página las tomamos nosotros, caminando. Ninguna es de banco. Es la diferencia entre recomendarte un lugar y haber estado parado ahí a las siete de la mañana.












Sin letra chica
Empecemos
Del resto nos encargamos nosotros. La primera conversación no cuesta nada y no compromete a nada.